¿Qué es un rally bursátil y cómo se producen?

Uno de los términos que más se repiten en los últimos días del año en las crónicas de bolsa es el del rally, normalmente asociado a la Navidad. Este concepto se refiere a un periodo continuado en el que los valores y activos cotizados en los mercados bursátiles mantienen un ritmo sostenido de revalorización. Es decir, estamos ante un rally bursátil cuando el valor de las acciones y los índices que se intercambian en los parqués suben durante un periodo más o menos amplio de tiempo.

El más famoso de los rallies bursátiles es el de Navidad, pero se pueden producir a lo largo de todo el año. Lo que diferencia al de Navidad es que suele ser recurrente todos los años comenzando unos días antes del 25 de diciembre y prolongándose hasta poco después de inicios de año. En pocas ocasiones durante las últimas décadas ha faltado a su cita anual y algunos han visto en la ausencia de un rally navideño un indicador de un deterioro económico. Las dos últimas veces en que durante los últimos días de diciembre las bolsas cerraron a la baja de forma generalizada fueron en 2000 y 2007, pocos meses antes del estallido de las burbujas “puntocom” e inmobiliaria en Estados Unidos.

Las causas del rally navideño han sido estudiadas por diversos analistas y suelen coincidir en que intervienen diversos factores. El cierre del año hace que el volumen de negociación sea menor, pero esto se compensa con las inversiones de particulares que cuentan con ingresos extras navideños o buscan poner a trabajar sus ahorros y con ello quizá desgravarse algo más. Además, bancos y otras entidades buscan en estas fechas redondear el año con inversiones mientras los brókers apuran el ejercicio para auparse hasta sus objetivos.

Pero detrás de cada rally hay diferentes causas. En general, la bolsa responde tanto a datos macroeconómicos como a resultados empresariales, pero dado el carácter especulativo de este mercado y de que también está sujeto a las leyes de oferta y demanda existen rallies que vienen impuestos de una forma artificial. Si un gran inversor decide hacer compras de unos determinados valores, éstos tenderán a subir de precio ya que está aumentando la demanda. Ello a su vez puede impulsar a otros inversores menores a seguir esta subida de precios y prolongarla con mayores compras.

En lo referente a los datos macroeconómicos, la buena evolución de estos indicadores suele estar acompañada de subidas aunque no existe una relación causa efecto absoluta ni definitiva como se puede ver en la España actual. Si bien la tendencia es a una mejoría, la realidad de los datos de crecimiento económico siguen siendo negativos y el paro se mantiene por encima del 25 por ciento. Y sin embargo, el IBEX-35 ha avanzado durante este año desde los 8.400 puntos hasta cerrar cerca de los 9.900.

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